"A la mágica y poderosa creación"


jueves, 4 de abril de 2013

Las islas tristes

Cuentan las cartas geográficas de los antiguos navegantes que estas islas del Atlántico Sur gozaban de un microclima que las hacía únicas en su región. Eran islas de paz y tranquilidad donde predominaban los días soleados.

Pero un día fueron despojadas de su libertad, fueron capturadas por buques ingleses y a partir de ese día ya no se registraron días de calma porque las islas enloquecieron.

El sol dejó de asomar y empezaron a predominar los días nublados, el clima se tornó helado, los vientos del oeste comenzaron a soplar con fuerza como queriendo devolver a los usurpadores a sus tierras de origen, los árboles se deterioraron, el mar embraveció en incansables intentos por acercar las tierras al continente sudamericano, las lluvias se hicieron constantes por casi todo el año y los días desde entonces fueron días tristes porque las islas lloran desconsoladamente. Y mientras luchan piden a Dios que las ayude y les devuelva la libertad.

viernes, 16 de noviembre de 2012

29 de febrero


Cuando los dioses crearon la tierra se dieron cuenta que al cabo de 4 años sobraría un día y ese día lo destinarían para descansar.
Tiempo más tarde los humanos tuvieron la necesidad de medir el tiempo porque necesitaban determinar con precisión cuando se avecinaba el frío, la época de lluvias, la sequía, el calor y hasta sus propias edades. Y se dieron cuenta que era necesario medirlo con el sol, tal como los dioses lo habían planificado, por eso registraron el tiempo que la Tierra tarda en dar una vuelta alrededor y lo llamaron año.

Pero las matemáticas no son tan exactas y a ese año le sobraban algo así como 6 horas. Entonces los humanos las acumularon y agregaron un día más al calendario, y a ese año lo llamaron año bisiesto.

Todo marchaba perfecto, pero había algo que los dioses no habían tenido en cuenta, ese día, que al universo le sobraba, los humanos lo destinaron como un día más para trabajar.

lunes, 1 de octubre de 2012

Perdido

Que ha llegado a su mayor crecimiento, a cierto grado de perfección, cultivado, experimentado… Eso dice el diccionario cuando buscamos el significado de la palabra adulto. Y pensar que en la práctica solemos relacionarlo con aquel que se ha olvidado de jugar. ¿Es curioso no?

Se había olvidado, se había estancado, y ya no jugaba con su corazón. Se había llenado de días nublados y solo tenía recuerdos del sol. Se había enfermado de seriedad y caminaba pesado, apesadumbrado. Y ya no veía, tampoco sentía las cosas simples de la vida.

Se había olvidado el sonido del mar y el frío invierno se lo recordaba, un bloque de hielo frente a su ventana, que no se movía, que ante sus ojos no tenía vida. Ni siquiera las aves le respondían con una señal. Sin música era la nada, era un enorme vacío. El viento soplaba, pero no lo empujaba, estaba rígido en esa estación. Y no había indicios de gotas de agua en el manantial, de aroma primaveral.

En sus venas había agua estancada, que no podía llegar al mar, a ese mar que le hablaba pero que no lo escuchaba, que iba perdiendo la fuerza, que iba perdiendo el latido. Anochecía pero no amanecía, y lo decían sus ojos que ya no ardían, esos que nunca mentían. Permanecía ocupado en lo banal, en aquello que no era real. Había dejado de rolar y ya nada lo sorprendía, ya nada lo conmovía, era como si dormía.

Se había olvidado, se había encerrado, y lo más alarmante era que se empezaba a conformar con esa vida. Esa vida que lo nublaba, que lo apagaba, que lo alejaba de su ecosistema y en la oscuridad lo marchitaba.

sábado, 18 de agosto de 2012

Relato de mis viajes por el espacio

Lo bueno de cada nuevo viaje es descubrir como el aprendizaje crece a niveles inesperados. Es una experiencia fugaz en cuanto a tiempo pero intensa en conocimiento, que drena como si hubiéramos experimentado varios años de vida. Y eso es lo que diferencia a un viaje que hacemos todos los días de uno nuevo donde descubrimos nuevos horizontes, nuevas energías que nos permiten resucitar y ver a las cosas como realmente son.


Capitulo 1: el viaje
Imaginemos que por un instante gente de la NASA nos ofrece subirnos a una nave y nos invita a recorrer la galaxia. No se asuste que no será necesario realizar cursos, chequeos médicos, ingerir pastillas especiales ni calzarse el tan incómodo traje de astronauta; el viaje no requiere preparación más que su imaginación. ¿Está listo? Bueno subamos a la nave que está por despegar.
Hay una cosa que olvidé decirle, yo no voy a viajar con usted, lo hará solo y yo lo haré en otra nave al mismo tiempo aunque no creo que tengamos contacto en todo el viaje, ni siquiera visual porque vaya a saber uno en que parte del espacio quedará suspendido cuando la nave se detenga, es tan grande la dimensión que la probabilidad de encontrarnos es ínfima. Solo le pido que observe con atención todo lo que vaya viviendo.

Ahora sí, apretamos el botón y poco a poco comenzamos a alejarnos de la Tierra. Lentamente todo va quedando atrás, nuestra casa, nuestro barrio, nuestra ciudad, nuestro gigante río, todo, haciéndose cada vez más pequeño. El país que se va convirtiendo en un continente, el continente que se va dibujando en el inmenso mar, el mar que va dando paso a otros continentes que las nubes van cubriendo, y nosotros que nos vamos apartando en el silencio y la oscuridad hasta que logramos visualizar la Tierra como si fuera una pelota de fútbol.

Alcance a divisarla y deténgase ahí. Ahí sin amigos, sin nuestro programa favorito, sin el último modelo de teléfono, sin absolutamente nada. Estamos solos en el espacio, solo con nosotros mismos, para observar la Tierra detenidamente.
Mírela, tómese unos minutos para contemplarla. Es muy probable que increíblemente no experimente miedo en esta nueva experiencia, hasta seguramente se quiera quedar un rato más allá, quizás porque pareciera no existir la dimensión del tiempo, quizás porque el silencio y la soledad son tan grandes como asombrantes, quizás… no lo sé.
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Capitulo 2: mi papel de espectador
Al verla desde allá, suspendido en el cosmos, la veo llena de colores y de vida. La veo más nítida de lo que se la ve personalmente cuando estamos dentro.

La veo y me cuesta observarla con las divisiones que nos enseñaron desde chico, me cuesta ver las diferentes naciones, las diferentes religiones, la lucha por el poder y la posesión… de allá la paz se ve tan perfecta que realmente me cuesta horrores contemplarla con todos los tipos de divisiones que hemos establecido como sociedad.

Y siento que llevo, al igual que todos, una única nacionalidad, la del Planeta Tierra. La veo tan clara que me preguntó por qué todavía no conformamos esa humanidad única. Y me cuesta entenderlo porque desde acá la veo como es, pero allá abajo es diferente, es tan distinto, tiene tantas divisiones que en definitiva a mí también me limitan, a soñar con algo que desde acá arriba se ve tan real. 

A soñar con una armonía perfecta entre culturas y religiones. Con ingleses conviviendo en suelo argento, iraníes caminando por el central park, chilenos y bolivianos compartiendo sus tierras, israelíes y palestinos viviendo juntos. Donde viajar no requiera de visas ni de otros permisos especiales, como si fuéramos un único país en todo el mundo. Un único país solidario y humilde, donde sus hospitales y escuelas atiendan y eduquen en forma gratuita a seres de cualquier parte del mundo.

Sé que es difícil llevarlo a cabo cuando hay sociedades que aún no están preparadas para ello pero es un anhelo que siento que algún día llegará y miraremos al fin a la Tierra como tal, tan real, tan integrada, tan transparente.

lunes, 2 de julio de 2012

El mundo de los sueños


Hay sueños que deambulan sonámbulos, otros que corretean en un laberinto, sueños olvidados, llenos de polvo y telarañas, escondidos en algún oscuro rincón. Sueños que fueron encerrados y cada tanto reniegan de su prisión; algunos no nacen y mueren en esa celda, otros pasan años buscando la llave que la haga abrir, mientras se van tachando los días del calendario. Sueños que el tiempo los fue borrando, los fue distorsionando, pero que siguen intactos a pesar de que el espejo devuelva señales de la vejez, sólo que duermen soñando, en espera del sacudón que los haga despertar. Sueños que se llevan en las entrañas y que nunca fueron paridos.

Están también los que tienen valentía, los que dan sentido a la vida, los que asoman al mundo aunque digan que ya es tarde, aquellos que no se dejan arropar por la comodidad y se la juegan por intentar. Los que de tanto buscar encontraron la llave y los que abrieron camino cuando el dolor se hizo fuerte, para nacer, por cesárea, después del caos. Sueños que despertaron y ya no hablan de imposibles, que mutaron de ser en hacer. Que irrumpieron la rutina, la vieja rutina, esa que tanto opacaba. Sueños que rompieron el cascarón en busca del mundo exterior, un parto doloroso lleno de dudas y de temor. Salieron tímidos o con coraje pero cortaron el cordón y ya no están cautivos en las celdas de la mente.

Hoy brindo por esos sueños, esos sueños que empujan desde adentro y que te hacen ver quien sos. Son sueños que brotan del corazón, que vienen con la fuerza de la creación. Son sueños que traen rayos de un nuevo sol.

viernes, 2 de marzo de 2012

Gran Malvina y Soledad

Alguna vez de chico me pregunté para qué queríamos las islas con todo el territorio que tenemos, o por qué Argentina e Inglaterra no se ponían de acuerdo y se repartían una isla para cada uno. Es que desde chiquito que no me gustan los conflictos y siempre busco opciones para resolverlos de una forma justa.

Ya de grande, con una idea propia, y luego de buscar en libros antecedentes históricos del conflicto mi pregunta pasó a ser por qué Inglaterra insiste en adjudicarse tierras que fueron robadas y que nada tienen que ver con su distante país. Es que esa es precisamente otra de las características que traigo arraigadas desde pequeño, la de detestar las injusticias. Porque en todo caso son las islas de Latinoamérica, y estaría orgulloso de ello, pero jamás podemos aceptar que digan que son inglesas.

Al declararse la independencia Argentina, las islas dejaron de pertenecer a la corona española para pasar a ser Argentinas. Pocos años después, precisamente en 1833, un buque inglés desembarcó en las islas y echó a los argentinos que la estaban cuidando, cometiendo así, bajo amenazas, el robo de las islas.
Y no es que las abandonamos a través de los años, porque siempre las reclamamos. El problema es que hasta fines del siglo XX era muy común, y mundialmente aceptado, que las cosas se resuelvan por la fuerza, con la guerra. Y en un acto totalmente deshumano quien generaba más muertes se quedaba con el trofeo.

Sorprende que hoy mientras un país reclama con el dialogo y con la paz; el otro amenace con su ejército. Sorprende porque ya estamos en el siglo XXI, porque si algo aprendimos como sociedad de este mundo es a no querer más violencia, a no vivir más como cavernícolas. Por eso me atrevo a afirmar, y me invade una sensación de tristeza hacia los hermanos ingleses, que son un claro indicio de una civilización estancada, que no evoluciona a lo largo del tiempo, que no aprende del pasado. Y lo digo porque países como el de ellos que se dicen llamar “de primer mundo” promueven la guerra para la resolución de conflictos, y las armas no hacen más que exponer a la luz el peor estado del ego humano para dar triunfo a la muerte.

Creo que con el paso de los años y la evolución del ser humano no solo Latinoamérica sino el mundo entero les dará la espalda hasta que reconozcan que tomaron como posesión algo ajeno, que ya tenía dueño, que nunca debió pertenecerles. Y allí en un noble acto de humildad y justicia devuelvan en paz las islas que se robaron, para que brille al fin en nuestro diadema la perdida perla austral. Mientras tanto seguirán siendo la vieja Inglaterra, el viejo mundo.

domingo, 12 de febrero de 2012

Seguro te hablaron

Seguro te hablaron de un lugar donde la tierra es colorada y te contaron que se respira selva, y de aguas que caen, que traen energía, que limpian y mojan hasta el alma menos sensible. De una montaña gigante que custodia campos en donde solo anidan viñedos, del agua más pura que refleja el azul del cielo, y vaya si el sol es bueno. De paisajes norteños que limpian la mente e inspiran la meditación, de un pueblo que tiene un cerro de 7 colores, pero que si los ves parecen más.

Seguro te hablaron, o tal vez recuerdes, un monumento a orillas del río, donde todo comenzó a tomar color, a tomar identidad. Y te contaron de una sierra donde el aire es bien puro y llega a lo más profundo de los sentidos. De un camino que acaricia el mar a lo alto y a lo bajo, para sentirlo, para observarlo. De esa ciudad que bien conocés y que nunca duerme. De campos al sur que yacen fríos y vacíos pero que ocultan un mágico misterio milenario. De hielos gigantes que congelan la mirada. De lagos y bosques pintados en un cuento de hadas, de paraísos de aguas termales.

Seguro te hablaron y sino te lo cuento yo. Es que después de caminar por otras fronteras uno va tomando dimensión de que la casa no es grande sino gigante, de sus riquezas, de sus paisajes. Y eso que no hablamos de su gente.

Camino sus campos, sus pueblos y sus ciudades; los recorro y los siento míos, y están ahí, aguardando, de igual forma que lo hacen por vos, por vos que también sos argentino. Camino y camino y me pongo a pensar que sería una pena morir sin antes haber pisado todos los rincones de mi querido país.

lunes, 9 de enero de 2012

Hilario el paciente

Dotado de una habilidad especial, Hilario disfrutaba de esperar. Había aprendido a sobrellevar situaciones que todos los mortales consideramos tediosas.

Imaginemos hoy en la fila del Banco una persona feliz de tener que esperar cuarenta y cinco minutos para llegar a la caja y pagar un impuesto municipal. O en la cola del supermercado un día de semana después de haber regresado de una dura jornada de trabajo, esperando y esperando sonrientes para que al llegar nuestro turno el cajero nos diga “Son $232,22”. Ni hablar de un fin de semana largo en la costa, donde el estrés de la vuelta se hace tan aburrido como agotador, donde no faltan las discusiones de si era conveniente salir antes, después o directamente no haber viajado nunca, y las peleas con algún impaciente que prefiere ganar el tiempo pasando autos por la banquina.

Podríamos seguir enumerando una cantidad notable de situaciones que vivimos a diario en la ciudad en las cuales somos presa de la espera como el caso del turno con el dentista, cuando llegamos antes a una cita, la espera del colectivo o el lector en la mitad de un aburrido libro deseando arribar pronto al final. Lo cierto es que para Hilario la espera no era perder el tiempo, sino todo lo contrario, era atesorarlo. Cuanto más aburrido el libro, cuanto más había que esperar, Hilario lo disfrutaba más. Hay quienes afirman que Hilario venía de otro planeta pero eso dejémoslo para analizar en otra oportunidad.

A todos seguramente nos pasó alguna vez que la espera se nos hizo larga y cuando pensamos que habían pasado 30 minutos, tan solo habían sido 10. A Hilario también le pasaba, pero eso era lo mágico para él. Sostenía que mientras esperaba podía detener el tiempo. Cada tanto repetía “¿Que increíble no? Vivir en 10 minutos lo que en 30”.
Pasó gran parte de su vida buscando sin éxito una fórmula que explique como detener el tiempo. Quien pueda descubrirlo alguna vez, seguramente lo hará retomando los escritos de Don Hilario.

Decía que no podíamos andar divirtiéndonos a todo momento, porque sino la vida se nos iba en un abrir y cerrar de ojos. Que para eso era necesario el aburrimiento. Sostenía además que las grandes ideas surgen en el aburrimiento, Arquímedes había descubierto el principio que hoy lleva su nombre, y que luego le permitió comprobar si la corona del rey era completamente de oro, en una tarde de aburrimiento mientras se encontraba sumergido en la bañera. Newton formuló la teoría de la gravedad un mediodía de verano esperando a la sombra de un árbol. Esa misma manzana que cayó fue la que lo inspiró mientras aguardaba, aburrido por cierto, por su enamorada que ese día llegaba retrasada a la cita.

Hilario afirmaba que mientras haya gente aburrida el mundo seguiría avanzando con nuevos descubrimientos. Sostenía que antes la gente se aburría con más facilidad y por eso teníamos más ideas e inventos.

Se recuerda que todo lo conseguía esperando, perseverando. Dicen que él fue quién inventó la frase “persevera y triunfarás” que luego se hizo famosa como dicho popular y hoy vamos transmitiendo de generación en generación.

Con los años Hilario fue perdiendo el pelo y la fuerza pero no la paciencia, por eso continuaba trabajando haciendo tareas que los más ansiosos (o quizás nadie) nunca podían aprender.
Ya en el ocaso de su vida Don Hilario disfrutaba días enteros, sentándose a esperar que la muerte lo venga a buscar.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Aprendiendo a ser

"TU CORAZON ES LIBRE, TEN VALOR PARA HACERLE CASO". William Wallace
Aquel que dejó de lado hace tiempo la codicia, la envidia, su orgullo y la maldad.

Que cortó los nudos del pasado y se liberó de todo lo que lo encadenaba.

Que desoye la crítica para no renunciar a sus sueños y perseguirlos una vez más.

Aquel y solo aquel viajero logró atravesar la corteza para entrar en la esencia y encontrar el mejor paisaje, ese que le permitió conocer quién verdaderamente es.

viernes, 10 de junio de 2011

El viaje de la alquimia

Necesitaba cortar con el vertiginoso ritmo impreso por la ciudad. Necesitaba tomar distancia de aquellos números que no cerraban, de aquél negocio que aún no se concretaba, de aquellos objetivos que una y otra vez me remarcaba y que debía alcanzar antes que el calendario marque diciembre. Frases y más frases que me llegaban. En definitiva la vida estaba tomando un solo destino. Un destino marcado por las ambiciones del ego, ambiciones que solo hacían malgastar mi tiempo terrenal… Necesitaba limpiar toda la basura que habitaba en mi mente.

Una limpieza profunda sería la razón para luego poder retornar. Estimé algunos gastos, preparé mi mochila y subí a mi auto decidido a salir a andar. No sabía el tiempo que ese viaje me iba a llevar, no sabía los destinos, tampoco si el dinero me iba a alcanzar, solo sabía que no iba a parar hasta sentir que la basura había abandonado mi mente. Sentir, ese era el destino.

Iba a ser difícil dejar por un tiempo la ciudad, en definitiva toda mi vida la había pasado allá. Sabía que habría momentos de soledad en que iba a desear regresar, pues en todo viaje me pasaba aquello de querer retornar “un tiempo”. Es que también dejaba muchas cosas que en algún momento iba a extrañar. Pero sabía que esta era la oportunidad y quizás mañana sería tarde para volver el tiempo atrás. Sabía que esa soledad iba a ser parte de la limpieza que me permitiría descontaminarme, para volver a ser, a ser simplemente uno mismo.

Me había jurado no oponer resistencia a todo aquello que me podría pasar, de hecho yo mismo sostuve que en este viaje no había plan. Para planes ya tenía bastantes en el plano laboral. Encendí el motor de mi coche y emprendí mi retirada, dispuesto a recibir lo que cada lugar me quiera dar.

Y como un río en un largo recorrido iba buscando la salida al mar; y como un árbol me renovaba y cambiaba, sentía que volvía a florecer, que volvía a renacer; y como el sol reaparecía cada mañana con mayor intensidad, llevando luz a cada pueblo, a cada rincón; y como el agua de lluvia que bajaba de la montaña la basura poco a poco comenzaba a decantar. Era la naturaleza quien tendría la capacidad de apaciguar la mente, era mi libertad aliada a su amor incondicional, un fascinante escenario de abundantes enseñanzas. En ese viaje aprendí que soy río, montaña, soy árbol, sol y mar.

sábado, 2 de abril de 2011

Mi única identidad

Una nueva era se está vislumbrando, una era de sabiduría. Detrás quedarán la maldad, el egoísmo y tantas oscuridades de la mente. Y caminaremos, al fin, con el corazón en la mano como nuestra única identidad. Cuanto tiempo pasará no lo sé, pero sé que ha de llegar.
Dicen que voy a contramano, desconectado
Que camino y camino con un tapón en mis oídos
Dicen que no tengo objetivos
Que me escapé a mi destino
Que me niego a luchar
Que transito el camino mirando otra realidad

Dicen que voy perdido;
y no me han de cambiar
pues me ha costado llegar
Es que son ellos los confundidos
los que hoy no ven el sentido
los que equivocan el camino

Y yo te invito a cruzar
Deseo verte llegar
Jamás te he de obligar
Solo te he de ayudar.

El mar limpió mi corazón
el bosque lo purificó
Y hoy lo vuelvo a encontrar
en una nueva creación
es que lo veo brillar
como un rayo de sol

Yo se que pronto vendrás
Estoy dispuesto a esperar
Es que de tanto viajar
Sé que lo vas a lograr

lunes, 27 de diciembre de 2010

Limpiando el disco de mi mente

Estoy revisando detenidamente mi disco, y en esa búsqueda están apareciendo carpetas que se encontraban aferradas a lugares difíciles de hallar. Siempre supe que allí estaban pero no las quería encontrar. Hoy estoy a punto de apretar delete para que desaparezcan de mi mente y así crear un nuevo espacio en donde brote una nueva energía que siempre debió ocupar ese lugar

Un ancla, una soga que amarra,
equipaje de carga, otra más que te ata.
Encadenado de pies y de manos,
Paralizado por el temor,
ese miedo a caer en el fondo del mar.

Cargando sueños ajenos,
Aquellos que otros nos impusieron
Q te impiden crear,
q mutilan tus alas
y no te dejan volar.

Fui soltando equipaje,
para viajar más liviano
Un largo viaje al pasado
para buscar mi legado

Despojado, al fin liberado
casi sin fuerza de gravedad
en ese plano solitario
pero de total libertad

Sintiendo la fuerza de la creación
hoy me reencuentro y viajo suelto
Voy con mi luz interior
confiando en lo que soy
para seguir aprendiendo
y continuar mi desintoxicación

lunes, 8 de noviembre de 2010

La era de la información

Somos nosotros los que decidimos cual es el sendero que queremos transitar, eso que llamamos libertad. No dejemos que nada ni nadie se interponga en nuestro sendero y destruya nuestros sueños

Siendo la 1:30 de la mañana, el silencio de la noche una vez más se hizo amigo, me acaba de encontrar y apenas me da su abrazo empiezo a ver frente a mis ojos la magia de la creación.
Y contemplando ese silencio descubro la invitación a mi próxima redacción, es que me siento en la necesidad de escribir sobre esta vida de ciudad que hoy nos está tocando vivir, donde fuimos creciendo y ya de grandes asumimos un rol que sin darnos cuenta tenía destinado para nosotros esta era de la información. Y sin querer nos subimos a esa ola para convertirnos en prisioneros de esta era en donde el tiempo parece volar: comemos como animales, corremos para cumplir con todas nuestras obligaciones y consumimos pastillas para dormir el menor tiempo posible, así y todo permítanme asegurar que llegaremos tarde a nuestros próximos compromisos.

Esta era que nos va saturando con tanta información, entretenimiento y máquinas que simplifican nuestra vida para que seamos felices, sin embargo cada vez nos encontramos más complicados e infelices. Inmersos en una batalla tecnológica que nos va creando necesidades que quizás nunca tuvimos, pero que igual nos convierten en esclavos de esa adicción. Y seguimos viajando, rebosados de un excedente material que difícilmente logre llenar nuestro vacío inmaterial.

Y así estamos, con la cabeza ocupada en todo momento, prisioneros de nosotros mismos, de nuestros sueños que han quedado olvidados y no pueden trascender. Y la pelota que sigue rodando y de tanto correr ya no sabemos si la estamos llevando para donde deseamos alguna vez. Y allí esté tal vez la estrategia de esta era, la de mantenernos ocupados, sin tiempo para que profundicemos nuestra búsqueda interior, fuente de toda creación.

Por eso digo amigo lector, que tal vez también esté arriba de esa cómoda ola que lo va empujando, que es momento de parar la pelota, levantar la cabeza y mirar en que parte de la cancha estamos, para que seamos nosotros los que determinemos hacia donde queremos realmente ir, seamos nosotros los que elijamos la ola que vamos a surfear.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Yo, robot

"Dicen por ahí que los robots cada vez se parecen más a nosotros. ¿No será que somos nosotros los que nos estamos pareciendo cada vez más a ellos?"

"La vida me enseñó que siempre después del invierno llega la primavera. Aprender a disfrutar ambas estaciones solo depende de nosotros"

Dominado por la razón
Construí una celda a la emoción
Un perfecto robot estratega
Que todo quiso automatizar

Tanta rutina me fue alejando del sol
Buscando ser mejor
me convertí en esclavo
del tiempo y los resultados
que hoy mido con mi reloj
Mirando la vida desde el monitor
la sangre de a poco se congeló

No es que esté falto de amor
Es que no encuentro mi corazón
Es un tesoro escondido
Que la mente resguardó

Ser perfecto fue un error
Que con sangre se pagó
Como un volcán inactivo
que ha dejado de latir
Aquella lava hoy se hizo hielo
Y languidece bajo control

lunes, 2 de agosto de 2010

Campeón en fracasos

"El verdadero fracaso recién ocurre cuando dejamos de intentar, el resto son solo pequeños fracasos que nos ayudan a mejorar y que nos van acercando a la cima"

Regando sangre sobre el jardin
Un toro a punto de morir
Otra derrota sobre el ocaso
Un nuevo campeón en fracasos

Masticando bronca y desazón
se hizo más fuerte el corazón
Saliendo herido de mil batallas
Cicatrices de sabiduría
para este toro y sus agallas

Peleando en el barro
Renaciendo a cada ensayo
Siempre buscando, siempre intentando

A cada paso que daba
una ilusión renovada
Un desafío que se hizo arduo
Otro fracaso que viene asomando

Sobre esta esfera que va castigando
fuertes ganas de evitarlo
Otro desierto que atravesar
Frente al deseo de querer llegar
Cayendo y levantando
me recibí de campeón en fracasos

jueves, 3 de junio de 2010

Por buscar más allá

"Somos energía y estamos rodeados de energía, de la buena y de la mala. Transformarla en positiva es una cuestión que solo depende de nosotros"
El universo cargado de una mística invisible
que reposa dispersa buscando una conexión,
una fuerza latente que aún espera por vos


El destino te fue empujando,
fue un entorno nocivo
que te separó del camino
Te alejaste de vos
Y tus sueños quedaron atrás

Y hoy te veo abatida,
sumergida en un laberinto
sin encontrar la salida
Esperando un abrazo que no ha de llegar

Y vas buscando en ríos y montañas
la manera de poderla capturar
Y ella sigue dispersa, también acá en la ciudad
Perdés el norte y volvés a tropezar
aturdida por tu inseguridad
por buscar más allá
lo que tu mente siempre pudo dominar

domingo, 16 de mayo de 2010

Marcando el camino

"A veces una simple cábala nos ayuda a derribar nuestros límites, nos convencemos y de pronto los sueños que antes creíamos imposibles se transforman en realidad"
Miro al cielo pido un deseo,
llevo la remera ganadora,
repito conductas absurdas
de mis tiempos de campeón.

Todos los amuletos de la suerte
viajan conmigo esta noche.
Voy forjando al destino
para poder triunfar.

Buscando en lo inmaterial,
cábalas que aumentan mis chances de ganar.
Sos vos, soy yo, es él,
todos alineados esta noche
haremos los deseos realidad
Son cábalas que cautivan,
que transforman la energía.

Una guía a mi destino
con la que voy marcando el camino
Una fuerza que lo atrae a este lugar
Cábalas de convicción
que me ayudan a ganar

miércoles, 14 de abril de 2010

El juicio final

"A veces los sueños nos enfrentan con nuestros temores y nos recuerdan que somos seres mortales. Al despertar y vernos vivos comienza un nuevo día para buscar alcanzar lo que queremos y festejar que aún somos parte de esta dimensión llamada planeta tierra"
Allí estoy, en mi cuarto, frente a mi escritorio. Hace minutos que he regresado del trabajo, es diciembre, en uno de esos días de rutina de mi vida en que suelo lamentar no haber podido aceptar la invitación del sol a pasar el tiempo en compañía de la naturaleza. De repente una energía desestabilizadora fluye por mi cuerpo en milésimas de segundo, el ventilador de mi habitación comienza a girar a gran velocidad sin que nadie lo encienda. Consternado corro a apagarlo. Siento un fuerte indicio que algo muy extraño está por suceder, me invade una vital preocupación.
De golpe el cielo se torna completamente oscuro por un segundo y el aire comienza a faltar. “Es el fin” afirmo convencido, sin tiempo para pensar ni reaccionar.
Con pocas fuerzas camino hacia el pasillo, desde allí puedo ver el cielo que en ese momento es azul. Sonidos anormales, cambio de tonalidades y esa energía invisible que baja y todo lo apaga. Algo se descompensa, mi cuerpo también. Quiero resistir aunque el oxígeno escasea. Siento como cada parte mía de a poco se va desintegrando, aunque mi mente siga peleando. Parece que el mundo está a punto de terminar, ha llegado el día del juicio final, ya no habrá vida ni tierra por habitar. Yo allí, luchando de cara al cielo.
Pienso en todas las cosas que dejo pendientes, proyectos que aún no he podido concretar, que siempre creí tener tiempo para alcanzar. Le planteo a Dios por qué tanta furia recae sobre mí, no recibo respuestas. Corre en mí una gran desazón.
El dolor es cada vez más intenso, imposible se hace respirar. Algo me dice que a algún lado voy a llegar. Todo en mi mente da vueltas creo que estoy por perder el equilibrio y el conocimiento. Una atracción baja a mí y hace calmar el sufrimiento. Ilumina como un rayo de sol en un oscuro sótano, pero con el color blanco de la luna, curiosamente como una fusión entre la luna y el sol. Es un paso entre el dolor y la paz. Intento seguir peleando pero es más seductora esta energía, abro ambos brazos en búsqueda de la liberación, no hay más dolor, solo esta fuerza atractiva, poco a poco voy sintiendo que estoy por comenzar a levitar.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Relato de fútbol, relato de amor

"Corazón para gritar bien fuerte dale campeón, huevos para bancarse la desazón. Signos de pertenencia, de identificación, de adhesión..."

Te conocí cuando la pasión latía en un tablón
me enamoré y juré volver a verte.
Hoy ya no puedo dejar de hacerlo,
como vivir sin tenerte?

Disfruté, festejé, sufrí
y hasta pensé en dejar de verte,
pero no pude renunciar a quererte
En el momento más desahuciado seguí a tu lado
y no le busques un por qué cuando se enfrentan la pasión y la razón

Te vi caer, te vi levantarte y volver a crecer.
Bajo la lluvia seguí a tu lado,
garganta roja confesándote amor eterno,
creyendo en milagros y soportando el invierno.

Pasó el tiempo y no cambié,
no me arrepiento de este sentimiento.
Sigo paseando con vos
con tus colores sobre mi piel,
convencido de que sos
la más linda, mi sustento

Seguirán rodando las ilusiones
y ahí estaré yo presente,
dispuesto a morir por amor
como ayer, como hoy, como siempre
guiado por los colores de esta pasión.

viernes, 1 de enero de 2010

Más allá de tu sombra

"En nuestra conexión con la naturaleza se encuentra una fuente inagotable de energía revitalizadora"
A tu lado, cálidas noches de verano
echamos raíces juntos y así crecimos
compartiendo libros, mates y amigos
Historias sagradas que hasta ayer vivimos

Llegó el progreso lo sé,
y por eso te abandonaré
Que será de ti? También lo sé
Te abracé fuerte y lloré

Miles de historias derribarán
junto a tu energía divina
Nuestros sueños quizás…
siguieron el mismo destino
Solo recuerdos quedarán
de vos y yo en la ciudad,
esta maldita ciudad...